La religión sij (sikh) nació como una fusión entre el Islám y el hinduísmo durante la era del Gran Mogol (1500)
Su centro es la provincia del Punjab, repartida actualmente entre la India y Paquistán
El Gran Mogol persiguió a los sijs y mandó martirizar a varios de sus líderes (gurus) por herejes. Éstos a su vez se convirtieron en encarnizados enemigos del imperio, posteriormente estando entre quienes ayudaron a liquidarlo
Los sijs pueden reconocerse hoy en día por su costumbre de llevar turbante en forma permanente (ocultando su pelo anudado, sin cortar)
Sus creencias son pacifistas y tienen reputación de ser emprendedores y económicamente prósperos (ocupando altos puestos estatales o privados tanto en India como Paquistán)
La religión sij produjo una fastuosa arquitectura, en el estilo tardío (“barroco”) del Imperio Mogol. Puede apreciarse en sus santuarios (gurdwaras) en todas las ciudades del Punjab
El más famoso es sin duda el Templo Dorado en la capital sij de Amritsar (India) Es en un suntuoso templo en medio de una laguna artificial, rodeado de edificios que albergan a los peregrinos (arriba, fotos viejas)
Atravesar una de sus entradas monumentales permitirá al visitante ese viaje hacia el pasado que es posible en muchos de los santuarios del subcontinente (abajo, fotos recientes)
En Paquistán pueden verse numerosas gurdwaras. En la localidad de Nankana Sahib (cerca de la frontera con India) hay nueve distintas, pues en dicha ciudad nació el fundador de la religión, el guru Nanak
En las fotos arriba, los sijs vistiendo su traje y turbante tradicional y portando una espada reglamentaria para ciertas ceremonias quieren hacer creer que la era del Gran Mogol sigue viva…
Cúpulas, kioskos, balcones (yarokas) en gran profusión y laminados de oro en el Templo Dorado de Amristar
Abajo, retrato del Guru Nanak, fundador del sijismo







